Un festival más, un año menos de vida, algo así como la ecuación sobre la que estructurar la ley fundamental de la existencia de alguien que lleva ya más años dentro que fuera. Cierto es que esto que le sucede a uno se lo ha buscado él solito, pero tampoco es menos cierto que era imposible si quiera el imaginar haber llegado hasta este punto. Ahora, aquí y en este momento, es difícil medir ya con la escala de éxitos de aquel adolescente que a mitad de los ochenta devoraba vinilos como si le fuese la vida en ello. Saber si esto nos ha encontrado o somos nosotros quiénes lo hemos perseguido daría para una reflexión que poco puede aportar ya. ¿Qué importa?
Lo que realmente sucede aquí y ahora es que las luces se han vuelto a apagar y que esos tres últimos días se han esnifado parte de la vida a vivir, puede que el periodo entre los 56 y los 59, el de los 72 y los 73 o vaya usted a saber. Tres días hijosdeperra en los que te lo juegas todo a cara o cruz… Y qué jodido, una vez mas!!!
Y ahora… sonríes y asientes… ¿Otra vez? ¿Volvemos a jugar a Peter Pan?.
Y una mierda, Peter Pan no existe ni tampoco el mundo de nunca jamás.
I want to see my family
My wife and child waiting for me
I’ve got to go home
I’ve been so alone, you see
Gabi


Las reacciones en caliente nunca son buenas.
Las canciones de Iron&Wine sí
Bravo por el #PS11. Y bravo por New Order.
bravo!
Pues ahora a ver si aplicais de verdad la tercera ley de newton. Un poco más de reacción, que la gente no ha acabado tan satisfecha este año…
De todo se aprende, hay que aprovechar los errores para darle un vuelco a la situación y repensar el festival para el próximo año.
Humildemente, más allá del problema de las tarjetas (la tecnología tiene estas cosas, pero muchas veces la sobrevaloramos), la programación volvió a ser excelente y lo único que percibí es una sensación de “demasiado”, demasiada gente y demasiado espacio. Eso a veces es bueno o malo, es cuestión de ponderarlo tranquilamente.
Ánimo para la próxima edición, bueno para el Club, ahí estaremos de nuevo.